¿Por qué algunos sueños se recuerdan y otros se olvidan? Un estudio revela las claves
Un estudio de Communications Psychology con 217 voluntarios encontró que recordar los sueños depende de factores como la edad, la divagación mental y la calidad del sueño.
Recordar los sueños al despertar no sería cuestión de azar. Una investigación publicada en Communications Psychology, que analizó a 217 voluntarios, encontró que la memoria de las experiencias oníricas está relacionada con distintos factores individuales y con las condiciones de cada noche de descanso.
Entre los elementos que pueden explicar por qué algunas personas recuerdan más sus sueños están la edad, la tendencia a la divagación mental y las fases de sueño más ligeras. Las personas con mayor propensión al pensamiento errante durante el día mostraron características asociadas con una mayor capacidad para retener sus experiencias oníricas.
El estudio también señala que el recuerdo puede variar de una noche a otra dependiendo de la calidad del sueño. Los descansos más fragmentados o ligeros pueden facilitar el registro de lo soñado, mientras que las condiciones del despertar también influyen en cuánto tiempo permanecen esas escenas en la memoria.
Los estímulos externos después de despertar pueden desplazar rápidamente los recuerdos del sueño, haciendo que se desvanezcan en cuestión de momentos. Los hallazgos refuerzan así la idea de que la memoria onírica es un proceso dinámico y multifactorial, influido tanto por características personales como por lo que ocurre durante el descanso y al despertar.







